Respuesta corta

Sí, en Uruguay las deudas forman parte de la herencia, pero podés no pagarlas con tu dinero.

  • Si aceptás «pura y simplemente», respondés por las deudas del fallecido también con tus bienes propios (artículo 1069 del Código Civil).
  • Si aceptás «a beneficio de inventario», solo respondés hasta donde alcanzan los bienes heredados (artículo 1092). Se pide por escrito ante el juez.
  • Si repudiás la herencia, no recibís bienes ni deudas.
  • Cuidado con aceptar sin querer: vender o ceder tu parte de la herencia cuenta como aceptarla (artículo 1065). Consultá a un abogado o escribano antes de hacer trámites.

Cuando muere un familiar, lo que deja no son solo bienes: también sus deudas. La ley uruguaya te da tres caminos para decidir cuánto de esas deudas te toca. Te los explicamos con el texto del Código Civil y con ejemplos.

¿Se heredan las deudas en Uruguay?

Sí. La herencia es todo lo que deja la persona: bienes, dinero y también deudas. Quien acepta la herencia pasa a ocupar el lugar del fallecido, con lo bueno y con lo malo. Pero no estás obligado a aceptar, y tampoco a hacerlo sin protección. El artículo 1061 del Código Civil dice: «La herencia puede ser aceptada, pura y simplemente o a beneficio de inventario». Y también se puede repudiar.

Entonces, ¿los hijos heredan las deudas de los padres? Solo si aceptan la herencia, y hasta dónde depende de cómo la acepten.

Las tres opciones, lado a lado

OpciónQué recibísHasta dónde respondés por las deudas
Aceptar pura y simplementeLos bienes y las deudas.Con los bienes heredados y con los tuyos (art. 1069).
Aceptar a beneficio de inventarioLo que quede de los bienes después de pagar las deudas.Solo hasta donde alcanzan los bienes heredados (art. 1092).
RepudiarNada.No respondés.

Dos ejemplos

La herencia vale más que las deudas. Tu madre deja un apartamento que vale USD 120.000 y una deuda de USD 15.000. Si aceptás, podés pagar la deuda (por ejemplo, vendiendo el apartamento) y te queda la diferencia. Acá suele convenir aceptar.

Las deudas valen más que la herencia. Tu padre deja un auto que vale USD 10.000 y deudas por USD 14.000. Si aceptás pura y simplemente, los USD 4.000 que faltan salen de tu bolsillo. Si aceptás a beneficio de inventario, los acreedores cobran con el auto y no ponés nada tuyo. Si no te interesa nada de la herencia, podés repudiarla.

Si no sabés cuánto debía la persona, el beneficio de inventario es la opción que te protege mientras lo averiguás.

Cómo funciona el beneficio de inventario

  • Se pide por escrito ante el juez del lugar donde se hace la sucesión (art. 1079).
  • Se hace un inventario de los bienes y las deudas. Después, tenés 40 días para decidir si aceptás o repudiás. Si no decidís en ese plazo, la herencia se considera aceptada a beneficio de inventario (art. 1086).
  • Las deudas se pagan con los bienes de la herencia, que quedan a tu cargo hasta que se paguen los créditos (art. 1093).
  • No respondés con lo tuyo: «el heredero no queda obligado sino hasta donde alcanzan los bienes hereditarios» (art. 1092).

Cuidado: se puede aceptar sin querer

La aceptación pura y simple puede ser expresa o tácita (art. 1062). Es expresa cuando te obligás como heredero en una escritura o en un trámite judicial (art. 1063), y tácita cuando hacés algo que solo podrías hacer siendo heredero. Además, si vendés o cedés tu parte de la herencia, o la «repudiás» a cambio de un precio, la ley entiende que la aceptaste (art. 1065).

Por eso, antes de disponer de bienes del fallecido o de firmar algo como heredero, consultá con un abogado o escribano qué efecto tiene.

¿Hay un plazo para decidir?

Si nadie te lo exige, no hay un apuro inmediato. Pero, pasados nueve días desde la muerte, cualquier interesado (por ejemplo, un acreedor) puede pedirle al juez que declares si aceptás o repudiás. El juez fija un plazo de hasta 40 días, y si no contestás, se entiende que repudiás (art. 1070).

Antes de decidir: qué averiguar

  • Qué deudas tenía: pedí a cada banco, financiera y tarjeta con la que operaba el saldo a la fecha de fallecimiento, por escrito. Si tenías acceso a sus papeles, mirá estados de cuenta y recibos recientes.
  • Si los préstamos tenían seguro de vida: muchos préstamos y tarjetas cobran un seguro de vida sobre el saldo, como el hipotecario de Santander o la financiación de tarjeta de BBVA. Si existe, suele cancelar el saldo pendiente con el acreedor. Pedí la póliza o preguntá en la entidad.
  • Si hay bienes con prenda o hipoteca: en el Registro de la Propiedad podés ver si un auto o un inmueble tiene gravámenes.
  • Si hay otros herederos: las deudas se dividen entre todos. Después de la partición, cada uno responde en proporción a lo que hereda, y quien aceptó a beneficio de inventario, solo hasta el valor que recibe (art. 1168).

Si necesitás ayuda legal y no podés pagarla, el Consultorio Jurídico de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República da asistencia gratuita.

Fuentes

Esta guía es informativa y no es asesoramiento legal. Cada sucesión es distinta: consultá con un profesional. Cómo revisamos los datos.

Preguntas frecuentes

¿Se heredan las deudas en Uruguay?
Sí, las deudas forman parte de la herencia. Pero si aceptás a beneficio de inventario solo respondés hasta donde alcanzan los bienes heredados, y si repudiás la herencia no respondés por ellas.
¿Los hijos heredan las deudas de los padres?
Solo si aceptan la herencia. Si la aceptan pura y simplemente, responden también con sus bienes propios. Si la aceptan a beneficio de inventario, solo con lo heredado. Si la repudian, no reciben ni bienes ni deudas.
¿Cómo hago para no heredar deudas?
Podés repudiar la herencia o aceptarla a beneficio de inventario, que se pide por escrito ante el juez de la sucesión. Evitá vender o ceder tu parte antes de decidir, porque eso cuenta como aceptación.
¿Cuánto tiempo tengo para aceptar o repudiar una herencia?
Después del inventario tenés 40 días para decidir. Además, pasados nueve días desde la muerte, un interesado puede pedirle al juez que declares tu decisión en un plazo de hasta 40 días; si no contestás, se entiende que repudiás.